Irónico paso
Sus risas me envenenan. Un nudo en mi garganta y estómago se apodera de mi cuerpo. Quiero que se vayan, no quiero verlos. Ganas de llorar pero demasiado orgulloso para derramar una sola lágrima. El pasado domina su vida, parece caminar pero no lo hace, como ir en contra del curso de una escalera mecánica a paso lento. Se mueve, siente que se mueve, pero la escalera, su pasado, hacen que siga en el mismo lugar. Viejos amigos, viejos amantes, yo, el único elemento nuevo. Día tras día llamadas que no cesan. Su –ex, su –ex anterior, su tatara-ex. Me aburre, me cansa, me mata. Diciéndolo quizás consiga que cambie, que oculte las llamadas, que tape nombres con el de su madre, su tío, su amiga. Siguen sentados, él con sus viejos amigos. La única chica habla, se ríen. Se levanta y gesticula, me da asco. Falsedad y más falsedad. Estoy apartado, primero por que quiero, segundo por que me da la gana y tercero por que no lo aguanto. Media hora en este lugar y ningún síntoma de empatía. Sigue bebiendo, copa tras copa, dinero y más dinero. Mi relación se resiente por su crisis económica, por intentar ayudarlo y que no me deje, por, según él, no comprender lo que le pasa. Me habla en un tono que no soporto, todavía siente que no lo comprendo. ¿Y ahora sus problemas donde están? Quizás en una mezcla homogénea donde solo intervienen dos elementos, sus problemas y el alcohol.

1 comentario:
Sigues dejandome con la boca abierta, donde andas?, hace tiempo que no se de ti, pero ni te pienses que te he olvidado, nada de eso.... las cosas van pasando, pero aveces necestio ponerte al dia de todo. Espero que nos podamos ver pronto. un besito
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